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Misceláneas
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Historia de la Provincia de MatanzasLa hisoria matancera está repleta de hechos...
Historia Aborigen La amplia riqueza de la cultura aborigen que existe en la provincia Matanzas, la hacen privilegiada y alrededor de ella, se centran expectativas que sólo la constante investigación podrá sacar a la luz milenios de historia que yacen en la sombra.Al abordar la historia de las comunidades aborígenes que poblaron este territorio, encontramos la presencia de diferentes comunidades aborígenes: La vida o la región, permitió a aquellos hombres evolucionar culturalmente en un sentido muy singular que no han encontrado su homólogo en el resto del territorio nacional, a excepción de algunas localidades al oriente del país.Comunidades PaleolíticasLa presencia de comunidades paleolíticas en la provincia de Matanzas, está argumentada a partir de los hallazgos arqueológicos realizados en la segunda mitad de la década de los años 80, en el curso de los ríos Canímar y Yaití, y posteriormente del Camarioca.Según el análisis de las evidencias obtenidas hasta el presente, en las regiones antes señaladas, estos hombres desarrollaron su vida al aire libre, en áreas cercanas a las márgenes de ríos, cuyos cauces le permitían obtener agua potable, alimentos y materias primas para la confección de sus herramientas líticas, al tiempo que les favorecía un movimiento hacia territorios económicamente diferenciados para el desenvolvimiento de sus actividades subsistenciales. El uso de cuevas o abrigos rocosos parece haber estado destinado principalmente a la práctica de enterramientos humanos.Las comunidades mesolíticas comprenden aquellos grupos que, dentro de los límites de la etapa de economía de apropiación, practicaron sistemáticamente la explotación de los recursos del mar, equipados con nuevos elementos del complejo técnico, formas económicas, organización social y otros aspectos de la superestructura que , desde el punto de vista arqueológico, permiten diferenciarlas de los grupos cazadores más primitivos, así como de otras comunidades más desarrolladas de la etapa de producción de alimentos.En este caso utilizamos la denominación convencional de cultura mesolítica temprana, media y tardía, de acuerdo con su antigüedad y características:Comunidades mesolíticas tempranasEstas comunidades se extendieron por todo el territorio de la provincia, con preferencia por aquellas zonas cuyos recursos naturales resultaban más adecuados para el desenvolvimiento de sus actividades económicas esenciales en concordancia con el nivel de las fuerzas productivas.Todo hace suponer que estas comunidades tempranas comenzaron a desaparecer gradualmente en las primeras centurias de nuestra era (n.e.) debido, entre otras causas, a la emigración de estos grupos hacia otras regiones del país o quizás al ser asimiladas por oleadas posteriores de grupos diferentes de igual o distinto nivel de desarrollo, portadoras de nuevos elementos culturales.Comunidades mesolíticas mediasComunidades de esta etapa de desarrollo aparecen en la ciénaga oriental de Zapata por la costa sur; en el noreste y noroeste de la provincia y hacia el sur de la bahía de Matanzas. Los principales asentamientos se localizan en áreas aledañas a las costas, ríos y zonas cenagosas; lo que posibilitaba una explotación más efectiva y especializada de los recursos naturales. Comunidades mesolíticas tardíasEn Matanzas, se les localiza en Cayo Galindo, en Playa Menéndez y en las márgenes de provincia. En algunos de los sitios asociados a estas culturas aparece, además, una cerámica simple, sin asas ni decoración, diferente a la de las culturas neolíticas de Cuba. Completa el ajuar un complejo técnico relacionado, hipotéticamente, con el desarrollo de prácticas agrícolas tempranas.Para las tres fases de estas comunidades, la gubia de concha resulta un elemento de singular importancia, al parecer, por su carácter multifuncional. Una aproximación a determinadas funciones a partir del análisis de los atributos que muestran estas herramientas nos permite inferir su uso para cortar o tajar madera, descortezar y, en cierta medida, pulir la madera. También se les confiere un uso en las labores de preparación de tierras para la siembra.Las investigaciones etnográficas y arqueológicas de las últimas décadas, han corroborado el hecho de que la comuna constituye la célula económica fundamental durante la etapa de economía de apropiación en la comunidad primitiva. Los mencionados estudios plantean que está integrada por clanes o gens y que poseen distintos derechos sobre la apropiación de determinadas zonas o recursos naturales en las regiones en que esos grupos humanos desenvuelven su existencia; sin embargo, parece haber estado limitado a un plano de tipo ideológico, pues la comunidad es quien ejerce en la etapa mesolítica el control real sobre los recursos naturales.Comunidades NeolíticasComunidades aborígenes portadoras de técnicas agrícolas, de determinado nivel de desarrollo con una antigua tradición en la elaboración de objetos de barro cocido y otros elementos diagnósticos de la etapa neolítica.Las actividades económicas relacionadas con la pesca, la recolección, la caza y la captura, consideradas común para todos los grupos indocubanos, están ampliamente corroboradas a partir del análisis de los restos de alimentos obtenidos en los residuarios y la determinación del marco geográfico en que se insertan estas comunidades en la provincia de Matanzas.Los cronistas dejaron además detalladas informaciones acerca de los diferentes métodos de siembra, utilizados por los indocubanos, así como una extensa lista de los cultígenos alimentarios (yuca, boniato, maíz, frijoles, ají, calabaza, piña, maní, etc.) y no alimentarios (algodón, henequén, cabuya, maguey, guira, bija, tabaco, coca y otros)El trabajo industrial de estas comunidades estaba representado por dos actividades principales: la confección de cerámica y la elaboración de textiles, a las que consideramos válido agregar la preparación del casabe. Estas tareas industriales se practicaban por parte de las mujeres y denotaban una larga experiencia tecnológica acumulada, quizás desde varios siglos anteriores.El casabe constituyó un elemento básico en la dieta aborigen y fue, además adoptado por los españoles como medio de subsistencia reemplazando la harina de trigo de la que hacían su pan.Las evidencias arqueológicas de Matanzas, permiten conocer las características de la cultura de las sociedades que la poblaron, pero no posibilitan comprobar la existencia de relaciones intercomunales complejas económicamente con sistemas de asentamientos subordinados entre sí. Por tal motivo sólo es posible, por el momento, hacer referencia a las responsabilidades sociales que debieron existir en las células básicas de aquellas sociedades: el cacique, jefe de la comunidad, cuya función principal era la de organizar las actividades colectoras dentro de la tribu, y el behique, hechicero.La división del trabajo por sexo y edades muestra la complejidad propia de las relaciones gentilicias y de prestaciones familiares ya apuntadas. Esta división se realizaba a nivel de familias, de poblados y de tribus, y se supone la existencia de individuos responsabilizados con la realización de funciones organizativas o actividades productivas específicas dentro de la tribu.Los hombres tenían a su cargo las tareas de la caza, la pesca, algunas labores agrícolas como la tumba de monte, el laboreo, la siembra de los campos, la fabricación de instrumentos de piedra, concha, hueso y madera, así como objetos relacionados con prácticas mágico religiosas. Las mujeres por su parte, junto con los niños participaban en la recolección marina y terrestre; se ocupaban de las cosechas, la fabricación del casabe, la cerámica, los tejidos de algodón y otras fibras vegetales. También se ocupaban de realizar las tareas más cercanas al hogar, la crianza de los hijos en la etapa más temprana y adiestrar a las jóvenes en las faenas del hogar. Otras tareas intensivas requerían de un trabajo cooperativo, tales como la tala, deforestación, quema, deshierbe, etc., para lo cual estaban garantizadas las prestaciones familiares entre los clanes o casas de familia existentes en cada poblado y, en ocasiones, en dependencia de la magnitud de la tarea, los pobladores cercanos pertenecientes al mismo sistema de asentamiento.Quizás uno de los aspectos que permite un mayor grado de precisión en las consideraciones sobre el neolítico de Matanzas sea precisamente el de las costumbres funerarias, toda vez que existe una amplia manifestación de estas prácticas en Canímar, fundamentalmente.Entre los objetos rituales localizados en El Morrillo, se encuentra una espátula vómica confeccionada en hueso, adornada en uno de sus extremos con una figura zoomorfa. Tenían ídolos de piedra de diversas hechuras, a los que profesan gran devoción y le suponían determinadas virtudes.El areíto era una danza ritual con la cual conmemoraban sus hazañas y las buenas cosechas. Durante éstas los miembros de la comunidad se adornaban con amuletos, collares de cuentas líticas, de concha y de vértebras de pescado, destacándose la utilización de sartas de caracoles en los tobillos y brazos que hacían de sonajerosLos mitos y leyendas relacionados con estas comunidades dejan entrever la complejidad de sus creencias animistas sobre el origen del sol y la luna, la creación del mar y los peces, del origen del hombre en la Tierra, el culto a la fertilidad, la vida después de la muerte, etc. Sus principales creencias están relacionadas con el culto a los antepasados de ascendencia gentilicia.
Matanzas Colonial: ORÍGENES Cristóbal Colón, en su viaje de 1494 , pudo observar la costa sureña de Matanzas, sin embargo el verdadero contacto inicial de los europeos con la zona occidental de Cuba ocurre hacia 1508, cuando Sebastián de Ocampo emprende el bojeo alrededor de la Isla.El primer hecho significativo de la historia local sucede en 1510. Los aborígenes de la comarca hostigaron y mataron a un grupo de españoles. El hecho adquiere singular relevancia porque aún no se había iniciado la conquista de Cuba y esta temprana acción rebelde adquiere el mérito de la primacía a la par que, por su repercusión sangrienta, dio nombre al paraje, MATANZAS.Se presume que entre 1514 y 1518, el gobernador colonial otorgara la primera encomienda matancera, en la margen oriental de la bahía, donde se conformó el pueblo indio de Caneymar. Por la escasez de oro, crece la producción agrícola desde los primeros tiempos.Las tierras del litoral norte de Matanzas, son ocupadas desde fechas muy tempranas, así como hay evidencias de que el extremo suroriental también vive un proceso similar a 1550.La ocupación del territorio matancero sufrió un proceso rápido y el cuero vacuno sustituyó al oro como producto principal; a esa razón obedece el predominio de la ganadería en esta etapa. A la economía regional se integran otros factores, como los cortes y extracción de maderas. Otros productos son la caña de azúcar y el tabaco.FUNDACIÓN DE LA CIUDADEl cuero vacuno era el producto básico para el comercio de contrabando que se realizaba por las costas de Cuba entre piratas , corsarios y los pobladores de la Isla.En 1572, el Contador Pedro de Arana, informaba al Rey de que en el puerto de Matanzas los franceses entraban como por sus casas.El hecho más escandaloso lo protagonizaron los holandeses en 1628, cuando una escuadra al mando de Peter Heyn saqueó el 8 de septiembre en la rada yumurina a la Flota de la Plata, la que llevaba el oro de las colonias para la monarquía. El suceso puso el empuje y la acechanza del corso y la piratería en los mares americanos, al tiempo que demostró la necesidad de fortalecer la defensa militar.Tales riesgos fueron la causa fundamental de la fundación de la ciudad de San Carlos y San Severino de Matanzas el 12 de octubre de 1693.La nueva ciudad se fundó junto a la bahía y para ello se hicieron venir 30 familias canarias. Importante resultó también la construcción de un castillo que protegería a la población de los ataques filibusteros y daría empleo a los pobladores. En 1695 comenzó a funcionar el cabildo. Se destacan puntos poblados como Yumurí, Corral Nuevo, San Agustín, Las Cidras, Limones, entre otros.DESARROLLO SOCIO-ECONÓMICO Y CULTURALYa en el siglo XVIII, la economía matancera conserva como factor importante el preeminente desarrollo de la ganadería. La extracción de madera adquirió mayor empuje en esta etapa y el cultivo del tabaco también cobra impulso. El azúcar no avanzó mucho en esta etapa. La industria salitrera intensificó su importancia, otros renglones como el café y la cría de abejas se fomentan en las postrimerías de los años seiscientos.En 1793, se promulgó la orden que habilitaba el puerto de Matanzas para el comercio nacional y el tráfico de esclavos. El hecho señalaba el comienzo de un período de prosperidad. Un conjunto de factores propiciaba el nacimiento de la plantación esclavista. La nueva organización económico social comienza a perfilarse, cimentada sobre la mano de obra esclava; y la producción manufacturera de azúcar se convirtió en el renglón económico básico.En los territorios de Matanzas cuajan las influencias externas y las condiciones propias. La llegada de colonos franceses y dominicanos amplió el horizonte comercial para los productos tropicales. Con tierras fértiles y un puerto para comerciar, Matanzas, estaba lista para despegar. Cinco factores internos debían considerarse: el proceso de demolición de haciendas, la posibilidad de disponer de mano de obra y de técnicas renovadoras, las reformas comerciales implantadas y la infraestructura del transporte y las comunicaciones.El período de 1793 a 1817 no se caracteriza por el estallido de sublevaciones esclavas, pero sí por la existencia de palenques y por el desarrollo del cimarronaje. La rebeldía individual fue la forma inicial de lucha, transformada después en colectiva y con un aumento progresivo de su magnitud en la medida en que se intensificó la explotación esclavista..El crecimiento mayor de los núcleos poblacionales estuvo centrado en la jurisdicción de Matanzas y las zonas aledañas, especialmente en el norte y el este. El crecimiento poblacional determinó, entre otros aspectos, la erección de templos católicos.En estos años afloran las primeras manifestaciones culturales sistemáticas en el territorio matancero. En 1813 se cuenta con la primera imprenta, la cuarta en el país. Se inicia la publicación de periódicos y surgen folletos y libros. En el teatro se alcanzan las más logradas realizaciones.También paralelo al desarrollo cultural de los sectores sociales dominantes, comienzan a crearse las condiciones que permiten la fusión de los elementos culturales que traen consigo los esclavos provenientes de África. De éstos, cuatro grupos se establecen: los ewe-fong, conocidos en Cuba como arará o mina; los nago-lucumí-yorubá; los ewe-fong dahomeyanos; y los congos o bantúes.En el área de la salud pública sólo se reporta un hospital en la ciudad de Matanzas.Ya en el siglo XIX, comienza un esplendor para la provincia de Matanzas.La sustitución de las viejas estructuras agrarias prosigue con más fuerza. Se consolida la tendencia al crecimiento sostenido del peso de la mano de obra esclava, a pesar del cese de la trata legal.Se mantiene en este período la producción de azúcar y café, ruina total del tabaco, intensificación del tráfico portuario. El crecimiento de los ingenios es considerable. El aumento de la producción azucarera es lo más significativo pues la zona Habana-Matanzas representa entre el 83,7% y el 88.5% de la nacional. Se utiliza el vapor en los trapiches, se va dejando atrás la fuerza motriz animal y la semi-mecanización se abre paso hacia 1839. El desarrollo del transporte y las comunicaciones experimentó impulsos, donde el ferrocarril aparece como imperiosa necesidad del desarrollo azucarero. Es en Cárdenas, en 1837 donde primero aparece y en 1839 en Matanzas. El alumbrado público aparece en 1849.La educación cobra mayor ímpetu, se funda el colegio La Empresa, el teatro prosigue marcando pautas, se fundan nuevas imprentas, la aparición de la música, las tertulias literarias, la inauguración del teatro Principal y posteriormente el teatro Sauto, la Biblioteca Pública, el Liceo, y la transformación de la faz urbanística, hacen que la ciudad de Matanzas alcance su máximo esplendor y sea proclamada en 1860 como la Atenas de Cuba.Otras ciudades como Cárdenas y Colón también alcanzan su esplendor.GUERRAS DE INDEPENDENCIA 1868 Y 1895 Las condiciones políticas, sociales y geográficas de Matanzas se presentaban totalmente adversas para la guerra que se iniciaba en la provincia de Oriente en 1868.Las jurisdicciones de Colón, Cárdenas y Matanza Colón , Cárdenas y Matanzas por ese orden eran centros vitales de la industria azucarera en el país y plazas fuertes de la sacarocracia criolla. En estos territorios se encontraban las fuentes primordiales para la recaudación de impuestos por la metrópoli. Si recordamos que esa producción tenía por base la mano de obra esclava, cuyo monto en la población de las dos primeras jurisdicciones sobrepasa el 50%, se comprenderá el temor a la revolución que subsistía entre lo hacendados ya que no habían transcurrido muchos años de los sucesos de La Escalera. Estos productores, por otra parte, no estaban entre los más afectados por la crisis económica, pues sus propiedades eran generalmente grandes instalaciones, cuyas ganancias paliaban los efectos negativos que sentían sobre sí los homólogos orientales. Añádase a ello la topografía matancera, esencialmente llana y donde se hallaba el 33% de las redes férreas de la colonia: Podrá comprenderse que los hacendados matanceros "tanteen" la solución independentista, pero sin la urgencia de los colegas del extremo este de la colonia.La invasión a Occidente no se puede extender. La revolución está herida de muerte y en 1878 se firma el Pacto del Zanjón. En Matanzas, la burguesía terrateniente criolla se debatió en una agónica dicotomía. De una parte, el apoyo como medio de eliminar el dominio español, de otra, la conservación de sus ingenios, esclavos y fortunas.Después de 1878 en el terreno educacional y cultural prosperan los grandes colegios de la burguesía, se abre El Porvenir, Los Normales, aparece El Periquito, primer periódico cubano para niños, surge la Sociedad Talía convertida después en Ateneo. Surge la revista El Ramillete, el estreno del primer danzón después devenido en baile nacional en 1879 y en 1881 con la Gran Exposición Internacional de Matanzas, la burguesía entonó en el territorio su canto de cisne.Cuando en 1895 estalló de nuevo la guerra insurreccional, Matanzas ocupó el puesto correspondiente. Sabido es, que la orden de alzamiento, enviada por Martí iba dirigida al matancero Juan Gualberto Gómez y autorizaba el alzamiento para la segunda quincena de febrero. Al ser descubierta la conspiración, varios de los participantes fueron detenidos, no así Juan Gualberto Gómez que junto a Antonio López Coloma se alzan sin el apoyo previsto. A partir de ese momento, y teniendo en cuenta las características económico-sociales y topográficas matanceras, la lucha insurreccional se mantuvo latente en la provincia. En diciembre de ese propio año, la columna invasora penetra en el territorio matancero y esto ayuda a despejar las dudas que pudieran existir acerca de la incorporación de los matanceros a la lucha. La contienda fue decisiva para los jefes de la provincia, pues adquirieron una experiencia inapreciable; la riqueza agrícola y especialmente la industria azucarera, fueron seriamente dañadas. El cruce de la invasión tuvo un alto significado político pues Matanzas no fue como esperaban los españoles "la sepultura de las huestes rebeldes"Como recurso para contener la lucha generalizada por toda Cuba, en octubre de 1896, el General Valeriano Weyler dicta su Bando de Reconcentración, cuyas consecuencias habría de sentir Matanzas muy especialmente. Al generalizarse la guerra por todo el país, los intereses económicos yanquis se vieron seriamente afectados, se desencadena la guerra entre Estados Unidos y España. El 1ero de enero de 1899 cesó la soberanía española sobre Cuba y se implantó la dominación política norteamericana
Matanzas Neocolonial La provincia de Matanzas quedó devastada al concluir la guerra de 1898. A partir de la invasión de Gómez y Maceo el territorio fue escenario de encarnizados combates. La tea libertadora, aplicada consecuentemente a la riqueza agrícola, asoló los campos. Valeriano Weyler, con su política genocida arrasó con lo que quedó y la población civil campesina sufrió la hambruna más feroz con su reconcentración en las ciudades donde padecieron de la desnutrición y el desamparo, que condujo a la muerte a cerca de 50 mil matanceros. Al concluir la contienda la provincia era un desierto y las fuerzas cubanas ni siquiera tuvieron el consuelo de realizar la rendición de las tropas hispanas y solamente pudo entrar el General Pedro Betancourt a Matanzas, 10 días después de la retirada española.El primero de enero de 1899 se izó la bandera norteamericana en le Palacio de Gobierno Provincial. Comenzaba la ocupación del territorio por parte de la nación norteña, cercenando de golpe los anhelos de liberación nacional. Este proceso de implantación del dominio neocolonial no transcurrió sin enfrentamientos con la población local. En marzo de 1901, una potente manifestación de cerca de cinco mil yumurinos recorrió las calles de Matanzas protestando por el incumplimiento de la Resolución Conjunta y solicitando la pronta salida del Ejército de Ocupación.El nacimiento de la República y Matanzas como parte de ella, va a tener como sello característico de su funcionamiento el robo de los tesoros públicos, la utilización de los cargos estatales para la realización de turbios negocios, manejos electorales fraudulentos y el empleo de la fuerza para doblegar las manifestaciones de rebeldía popular, aspectos que la acompañaban durante todo su desarrollo republicano-burgués.En la industria azucarera se produjo un proceso de eliminación de los ingenios más irrentables, lo que fue aprovechado por las compañías norteamericanas para comprar tierras y maquinarias a precios irrisorios. A este fenómeno se le une el estancamiento de los precios del azúcar hasta la Primera Guerra Mundial, en que de nuevo se estimuló la producción.Los primeros años de República acentuaron la desigualdad entre los diferentes grupos y clases sociales de la provincia. Entre 1899 y 1919 la población aumentó en más de cien mil personas, pero en realidad el ritmo fue lento, siendo la tasa de crecimiento más baja del país.La educación tuvo un lento ascenso y fue escasamente visible. A finales de este período la educación recibió un buen impulso al fundarse la Escuela Normal para maestros y el Instituto de Segunda Enseñanaza pasó a nuevo y moderno local.A pesar del abandono oficial a las actividades sociales Matanzas siguió siendo una plaza de importancia cultural , la cual se desarrolló bajo el influjo de la iniciativa particular.La salud pública se vio abandonada durante el período y objeto de turbios negocios.La etapa de 1925 a 1940 trae para los cubanos dos figuras de pésima recordación por sus acciones sobre los destinos populares: Gerardo Machado y Fulgencio Batista.El gobierno de Machado lesionó todas las capas sociales del país y mantuvo una desenfrenada represión, lo que trajo como consecuencia que el auge revolucionario fuese en aumento a lo largo y ancho del país. Estudiantes, obreros, campesinos y pueblo en general se sumaron a la oposición antimachadista. En 1930 estalló la Huelga General Revolucionaria que en menos de 24 horas estremeció los cimientos de la dictadura. En 1931 se levantaron en armas un grupo de organizaciones antimachadistas. En Matanzas hubo alzados en distintas zonas y se decretó el Estado de Guerra en toda la provincia. A los pocos día fue sofocada la insurrección.En agosto de 1933, Machado abandonó la presidencia. De esta forma finalizó un período convulso de la política cubana, caracterizado por la abierta dictadura y por la reacción de las masas ante el gobierno antipopular y oligárquico que respaldado por Estrados Unidos sumió en el hambre y la miseria al pueblo trabajador cubano. El movimiento popular no pudo consolidar su victoria contra el machadato, debido a su propia debilidad y a las divisiones existentes en el mismo. La dirección estatal cayó en un caos pues no habían figuras de recambio que lograran estabilizar el poder central. Al gobierno de Carlos Manuel de Céspedes (hijo) le sucedió el llamado de los" Cien Días", formado por Ramón Grau San Martín, presidente, Fulgencio Batista como Jefe del Ejército y Antonio Guitera Holmes , Secretario (Ministro) de Gobernación. Este momento, por la actuación de Guiteras, fue el punto más alto de la ola revolucionaria. Finalmente la traición de Batista estableció una férrea dictadura militar, basada en el terror, el crimen y el quebrantamiento del movimiento popular. Por su parte, el gobierno de Estados Unidos, no perdió ni un instante en hacer patente su interés injerencista. Valiéndose de la fuerza varios de sus buques de guerra echaron anclas en las bahías de Cárdenas y Matanzas, violando así la soberanía del paísEl débil movimiento popular trata de organizar una huelga como la que derrocó a Machado, pero es sofocada por la policía y el ejército.Después del fracaso de la huelga, la dictadura de Batista arreció la persecución sobre la Joven Cuba, organización fundada por Guiteras y que alcanzó cierto grado de madurez en Matanzas. El acoso contra Guiteras hizo que concibiera el plan de marchar al exilio y desde allí reorganizar la acción insurreccional.La salida hacia México sería desde El Morrillo, antigua fortaleza colonial matancera, pero traicionado por un supuesto amigo cae en breve combate contra el Ejército que cercó el lugar, junto a él también muere el patriota venezolano Carlos Aponte.En Cuba caló muy hondo la lucha del pueblo español contra el fascismo. En Matanzas, se fundó en 1938 el Comité de Ayuda al Niño Español. Este comité sirvió como centro de reclutamiento de voluntarios para ir a la península a pelear. Algunos matanceros cayeron en la defensa del suelo español como son: Julio César Valdés Cofiño, Constantino Barredo Guerra, Antonio Correa Salas y Juan José Díaz Santos.El influjo de una economía que se iba deteriorando cada año, se reflejaba en el panorama cultural de Matanzas, que languidecía producto de la desidia oficial . No obstante, hubo importantes empeños culturales. Uno de ellos fue, la Juventud Cultural Deportiva Obrera y otro, la Asociación Amigos de la Cultura Cubana, que desplegó durante casi treinta años una inusitada obra de promoción, divulgación y educación entre sectores de la población de Matanzas.La Segunda Guerra Mundial marcó una reanimación de la principal industria cubana, la azucarera. Las zafras fueron subiendo anualmente con la consiguiente bonanza para el país, después de haber sufrido la depresión de la década del 30.Los puertos de Matanzas y Cárdenas se vieron favorecidos por los embarques de diferentes productos, entre ellos el azúcar. Otra industria que se reanimó fue la henequenera.El capital norteamericano se movió en diferentes direcciones. En 1947 se fomentó la industria Rayonera de Matanzas. También comenzó el fomento turístico con el lanzamiento internacional de Varadero como playa, centro de juegos y de recreo.El movimiento obrero va a experimentar un alza en su actividad organizativa e ideológica. En 1939 se crea la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC), que se dedica a mejorar las condiciones de vida en sectores muy sensibles como el azucarero.El fin de la guerra y el comienzo de la Guerra Fría se refleja negativamente en el movimiento obrero. En 1947 se creó una CTC patronal, se reprime al verdadero movimiento obrero y sus dirigentes terminan actuando en la ilegalidad.El movimiento estudiantil mostró su fuerza luchando contra la corrupción imperante, el gangsterismo y por las mejoras en el sistema educacional.Las acciones de los obreros y estudiantes serían fuente inestimable de experiencias para las futuras luchas que se avecinaban.La década del 40 marcó para la provincia, como para todo el país, la franca materialización de una profunda crisis estructural . A la economía totalmente deformada, se unió un desolador ambiente político.El 10 de marzo de 1952, tuvo lugar el golpe de estado reaccionario encabezado por Fulgencio Batista. Desde el mismo instante del cuartelazo militar los grupos más decididos se opusieron, obreros de la Rayonera, Jarcia y otros centro laborales convirtieron las exigencias económicas en demostraciones antigubernamentales. El paro estudiantil por la muerte de un joven universitario habanero cobró especial auge.El 26 de julio de 1953, Fidel Castro, junto a un grupo de jóvenes asalta el cuartel Moncada. A partir de este momento los matanceros, como el resto del país se suman a la lucha.Ante los preparativos insurreccionales del Movimiento 26 de Julio (M-26-7), en toda la nación y los de Fidel en México para traer una invasión liberadora, la oposición burgués terrateniente coqueteó con la dictadura con el objetivo de darle una salida electoral a la difícil situación del país. El llamado Diálogo Cívico buscaba, ante todo, desviar a las masas del camino revolucionario. Con el objetivo de entorpecer la componenda electoral se formó un grupo de jóvenes, desvinculados de todo partido político, que fraguó la toma del cuartel Goicuría, radicado en la capital provincial y dirigido por el matancero Reynold García . La pérdida del factor sorpresa, elemento vital de la acción, conllevó al fracaso y los asaltantes fueron masacrados en los muros y lugares aledaños a la fortaleza.A partir del desembarco del Granma y los combates en la Sierra Maestra, la lucha insurreccional en toda la provincia se recrudeció apoyando así las actividades del Ejército Rebelde.El 9 de abril de 1958, siguiendo las orientaciones del Movimiento 26 de Julio, se produjo el llamamiento a la Huelga General. Ésta constituyó un gran revés. En Matanzas la dirección del M-26-7 quedó desarticulada y fue necesario reagrupar las fuerzas en condiciones difíciles. A partir de ese momento el acento se puso en la creación de guerrillas rurales, pese a que en Matanzas, la geografía era adversa a ese tipo de lucha y entonces se crean diferentes destacamentos que tienen como misión organizar una base para apoyar el paso de la columna invasora de Camilo Cienfuegos. De esta forma la lucha quedaba planteada en la provincia, como reflejo de lo que estaba aconteciendo en todo el país.A fines del año 1958, la guerra popular revolucionaria, se hallaba próxima a la victoria.Batista habiendo perdido el apoyo estadounidense y conocedor de su segura derrota militar abandonó el país el 31 de diciembre.En Matanzas, cuando se conoció la noticia de la huida del tirano, el pueblo se volcó a las calles y los destacamentos que operaban en la provincia se lanzaron a ocupar las guarniciones cercanas, entregándose la mayoría sin combatir.En medio de la confusa situación, el 2 de enero llegaron las fuerzas del Comandante Camilo Cienfuegos a las puertas de la fortaleza matancera, que estaba condicionada para resistir un largo asedio. La fortaleza se rindió, sin ofrecer resistencia y quedó al frente del regimiento el capitán William Gálvez.El 6 de enero de 1959, llegó Fidel Castro a la provincia. En horas de la noche llegó a la ciudad y se dirigió al Palacio de Gobierno Provincial, desde cuyos balcones, le habló a la multitud concentrada en el Parque de La Libertad. Era el primer contacto de Fidel con el pueblo matancero.
Matanzas en la RevoluciónUna vez consolidado el triunfo revolucionario, en Matanzas se fueron creando las instancias de poder. Se comenzaron los juicios contra los criminales de guerra, se depuraron los organismos estatales de los elementos batistianos, se restablecieron los derechos de los trabajadores, cesaron los desalojos de los campesinos y los desahucios.También se comenzaron los planes, como en todo el país, para erradicar la mendicidad, el juego ilícito, la prostitución y el juego. Se inicia la construcción de viviendas para erradicar los barrios insalubres. En enero de 1960 se inicia la entrega de títulos de propiedad agraria, de acuerdo a la Ley de Reforma Agraria.A partir de 1962 se realizó en todo el país el plan de desarrollo de la industria azucarera, principal renglón económico de la provincia y que recibió los beneficios de este proyecto.La producción azucarera más alta de toda la historia matancera se logró en la campaña de 1970, cuando la provincia contribuyó al empeño nacional con algo más de un millón de toneladas.Se avanzó en los derivados del azúcar y se comenzó en 1965 la exportación de azúcar a granel por el puerto de Matanzas.La caña, el ganado y los cítricos son los rubros más destacados de la riqueza agropecuaria en la provincia, también debe señalarse la producción de viandas, granos, hortalizas, henequén y madera. La industria turística es otra fuente de altos ingresos en la provincia, siendo la playa de Varadero y la Ciénaga de Zapata fundamentales en este renglónLa actividad del petróleo se inició en 1968 en las inmediaciones de Varadero.La Campaña de Alfabetización fue la primera gran tarea de masas en la que el pueblo matancero se volcó de lleno en su ejecución y que tenía como principal objetivo enseñar a leer y escribir a los 47, 177 analfabetos que se habían detectado en la provincia.A partir de 1961 se siguió una sistemática y consecuente elevación de los servicios educacionales. Se crearon los Círculos Infantiles, inexistentes antes de 1959. Se crean una gran cantidad de Secundarias Básicas y Preuniversitarios. También se fomentan escuelas para la Educación Especial, destinada a discapacitados y la cual estaba ausente del panorama educacional cubano antes de 1959.Tampoco existía ningún Centro de Educación Superior. En 1972 se crea la Sede Universitaria de Matanzas, dependiendo de la Universidad de La Habana y una facultad Pedagógica subordinada al Instituto Superior Pedagógico de la capital. En la actualidad Matanzas cuenta con la Universidad Camilo Cienfuegos, el Instituto Superior Pedagógico Juan Marinello y una facultad de Ciencias Médicas. La educación en Cuba, a partir del triunfo de la Revolución , es gratuita y el Estado invierte cuantiosos recursos en ella.La cultura es otro renglón donde la Revolución ha obtenido rotundos éxitos en la provincia, como resultado lógico de todo el proceso transformador que ha experimentado el país y el territorio yumurino en particular. Se rescató la tradición cultural matancera, a la que se dio su verdadera dimensión. El teatro Sauto reabre sus puertas después de una restauración. Se organiza la Orquesta Sinfónica. Se crea el Coro Provincial y el Grupo Lírico. Se funda el Centro Coral y todos los municipios en los años 80 contaron con diez instalaciones culturales. También se desarrollan los museos y las bibliotecas.El sostenido trabajo en la esfera cultural ha reverdecido el nombre de La Atenas de Cuba En relación al Deporte también La Revolución le dio una verdadera dimensión de masas. Se construyeron instalaciones deportivas, escuelas e instalaciones deportivas.Las medallas de oro, plata y bronce obtenidas por los deportistas matanceros en juegos olímpicos, panamericanos y centroamericanos superan con creces las que han recibido muchos países participantes en esas competencias.Al triunfo de la Revolución la situación sanitaria de la provincia no difería del cuadro nacional. Enfermedades que podían ser erradicadas se enseñoreaban en la población. Los hospitales carecían de medicinas y los servicios de salud eran objeto de la politiquería más aberrante.El adecentamiento de los servicios médicos y el abastecimiento de medicinas y equipos se logró rápidamente. Con premura se erradicaron enfermedades como la poliomielitis y la tuberculosis y se amortiguaron otras como las diarreicas agudas.A partir de 1986 se ejecuta el plan del Médico de la Familia, el el que comenzó con 11 galenos.La tasa de mortalidad infantil y otros índices de salud alcanzan como en el resto del país notorios logros a niveles de países desarrollados.El desarrollo científico de la provincia se organiza y consolida con la creación de estaciones experimentales, centros de ciencia y técnica, grupos de investigación y desarrollo, red de estaciones meteorológicas, todos ellos apoyados por los servicios que les brindan los Centros de Información Científica y Gestión Tecnológica.Frente a las agresiones externas e internas que comenzaron el propio enero de 1959, se vio la necesidad de defender a toda costa lo conquistado y hacer avanzar la Revolución. En la medida en que la burguesía y el imperialismo comprendieron que el Programa del Moncada se haría realidad en su totalidad, se enconó la lucha de clases.El Gobierno Revolucionario, en legítima defensa de las agresiones imperialistas, procedió a la nacionalización de las grandes empresas, bancos, centrales azucareros, refinerías de petróleo y otras propiedades estadounidense y de los dueños que abandonaron el país. De esa forma la mayoría de las grandes empresas de la provincia, incluyendo sus 24 centrales azucareros pasaron a manos del pueblo.El gobierno de Estados Unidos, comprendió que necesitaba algo más que medidas económicas para doblegar al pueblo cubano. En marzo de 1960, el presidente norteamericano D. Eisenhower ordenó a la Agencia Central de Inteligencia(CIA), financiar, reclutar y entrenar a una fuerza de exiliados cubanos con el fin de invadir el territorio cubano. El territorio seleccionado fue una estrecha franja de playa al sur de Matanzas, en la Ciénaga de Zapata, con escasa población, pocas vías de acceso y un aeropuerto. Por ahí se produciría el ataque: Playa Girón .El lugar permitía un desembarco anfibio, aislar la zona, establecer una cabeza de playa e instalar en ella un gobierno títere que llamara en su auxilio a las tropas norteamericanas.El 15 de abril de 1961 varios aviones mercenarios, con insignias cubanas atacaron 3 aeropuertos en la Isla con el objetivo de destruir en tierra la pequeña Fuerza Aérea Revolucionaria. El 17 de abril comenzó el desembarco de los mercenarios por Playa Larga y Playa Girón, con apoyo aéreo y lanzamiento de paracaidistas.El día 19 de abril las fuerzas cubanas logran vencer toda resistencia mercenaria. En menos de 72 horas la respuesta del pueblo frustró los planes tan esmeradamente elaborados por la CIA y el Pentágono. Después de Playa Girón, la CIA le asignó nuevos propósitos a las bandas contrarrevolucionarias alzadas en Matanzas, con el objetivo de crear un clima de guerra civil que facilitara la intervención militar de los Estados Unidos.Desde 1960 a 1963, la CIA logró organizar en Matanzas 46 bandas perfectamente entrenadas y armadas. Para lograr su eliminación, el pueblo matancero creó mecanismos de defensa que condujeron a la victoria a mediados de 1963. A las medidas legales, estructurales y económicas que se realizaron centralmente, se unieron algunas de la propia provincia que conllevaron a la destrucción de las principales bandas. Tomado del libro: "Matanzas. Síntesis histórica" De los autores : Arnaldo Jiménez de la Cal Urbano Martínez Carmenate Carlos Roque García Raúl R. Ruiz
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